

Soy de aquellos que puedo decir bajo juramento, con toda sinceridad, que jamás he montado un bus, aunque si los he visto recorriendo la pequeña ciudad de Sarasota, y he visto dos reportajes excelentes en los canales locales. Tal vez Usted se pregunte: ¿Nunca? ¿ Tú?¿Y en Cuba que montastes? ¡Guaguas!...pero jamás un autobus. ¡Metrobus o camellos! Pero jamás he montado un bus o autobus. ¡Y es que tienen grandes diferencias!
Ilustrémoslo.
Guagua: No tienen horario
Autobus: Si tienen horario o "schedule".
Guagua: No tienen aireacondicionado.
Autobus: Si tienen aireacondicionado.
Guagua: Los asientos son plásticos y duros...SIEMPRE.
Autobus: Los asientos pudieran ser de piel, y en algunos casos excepcionales, reclinables.
Guagua:Para montarte en una de ellas, es muy probable, casi 100%, que tengas que correr, empujar, saltar, forzajear y quien sabe, si lo mas que hagas es quedarte en la puerta o los primeros escalones.
Autobus:Para montarte en uno de ellos, solo tienes que esperar en la parada, en el horario que sabes que va a pasar. Para que subas con tranquilidad, el bus, se inclina a la acera, y casi no tienes que subir los pies.Ah, casi siempre esta vacía.
Guagua: Estas le pasan por arriba a cualquier biscicletero que se le cruce en el camino
Autobus:Recoge a los biscicleteros, que además dificilmente le spueda pasar por arriba, pues llevas cascos, rodilleras, etc, etc. Nadie se fatiga porque llevan aguas, refrescos, aparatos que le calculan la presión alterial, etc (Próximo tema de nuestro blog)
Guagua:Cuestan 20 centavos o hasta 40. Algunas han llegado al descaro del peso.
Autobus:No cuestan ni 20, ni 40, ni un peso. Cuestan más. Jamás podrás mandar el dinero por la segunta o tercera puerta, ni el chofer se quedará con el vuelto. No habrán cobradores, ni nada por el estilo.
De los temas sexuales y el lenguaje de adultos, yo mismo me he censurado la comparación. Por favor, recuerdelos pero jamás los comente. receurde que hay menores leyendo el blog.
¿Ya ven? ¿Se imaginan?
Es por eso, que espero que jamás tenga que montarme otra vez en una guagua, y quien sabe, estoy a tiempo para tomar un BUS.