lunes, 6 de diciembre de 2010

¿Te acuerdas?

¿Te acuerdas? Esa es una de las etapas más recurrentes de los inmigrantes de origen cubano. Los cuentos e historias del pasado, risas y la pregunta “¿Te acuerdas?”.

Claro con algunas diferencias. Por ejemplo ahora hacemos cuentos pero jamás sin comer nada, y mucho menos con calor, y poco probable también hacerlo cara a cara. Casi siempre me ha tocado hacerlo, vía celular, chat o videoconferencias como le dice un amigo.

Además, puedo decir sin temor a equivocarme que el estar acá, nos ha borrado algunos miedos, esos que comentamos en las secciones ¿Te acuerdas? Citemos algunos ejemplos.

En Cuba, cuantas veces desistíamos de comprar yuca porque las tres últimas veces no se ablandaban. En dos años jamás una yuca se nos ha resistido tanto como las cubanas. ¡Qué duras eran!

Las piñas ácidas por excelencia y chiquitas, de esas de tres por diez pesos… ¿Te acuerdas? Acá inmensas y dulces.

¿Te acuerdas?...cuánto tiempo dedicaban nuestras madres a escoger arroz y frijoles. ¿Quién escoge arroz acá? ¿Raya queso? ¿Tuesta chícharo? ¿Limpia pescados congelados? ¿Trapitos de período de las mujeres? ¿Hervir los pañales de los bebés? ¿Te acuerdas? Infinidad de cosas.

Claro a veces nos acordamos de las galleticas de dulce, los mangos, las guayabas, las playas, las colas interminable de Coppelia y se acababa el helado delante de ti… perdón hablaba de las cosas buenas. Que las hay. Sin duda alguna las hay, pero…casi ni las recordamos.

Hace poco mi niña estuvo en la Isla. Le hablamos de Coppelia. ¿Te acuerdas?, le preguntamos. ¡No!, fue su respuesta.

Nos gastamos de explicarle el lugar. Las colas, el agua caliente, las empleadas gordas sin educación, uno o dos sabores, la mitad de la bola, las escaleras sucias, el pasamano que jamás te dejamos tocar… ¿Te acuerdas? La niña sonrió y me dijo ¡qué exagerado papi! ¿Cómo va a ver un lugar así?

A veces es mejor olvidar.

Pero a veces, solo a veces, disfrutamos, con las diferencias de ahora, con la risa y los amigos de siempre, con las nostálgicas, con las graciosas, con las incontables historias, y cuando nos preguntan ¿Te acuerdas?, decir muertos de la risa “¿Cómo se me va a olvidar?”…

No hay comentarios:

Publicar un comentario