“Con destino a Miami”
Si bien es cierto que cuando
vives en la Isla, todos los cubanos quieren un bote, un avión, un “lo que sea”,
con destino a Miami, cuando llegas a los Estados Unidos a veces esa idea cambia.
Cuando hace tres años arribé en
el aeropuerto de Miami, era algo espectacular. Cuando salimos de aeropuerto los
edificios, las luces, las calles, el tráfico…era algo de otro planeta. Hasta la
mismísima Hialeah, con la fama que tiene, era algo extraordinario.
Por situaciones personales, ese
mismo día viajé a Sarasota. Una ciudad pequeña, cerca de la playa, más
turística, tranquila, donde retirados y gente con dinero vienen a pasar los
meses invernales. No hay muchas fábricas ni industrias, y mucho menos grandes
compañías empleadoras. La gente usa la señal de luz para girar o doblar, te
permiten pasar, te dan la bienvenida en las tiendas te desean un buen día, y si
alguien se le ocurre enseñarte el dedo, es grosero, asqueroso y la minoría. Los
que vienen casi directos como yo, casi no cierran el carro con seguro, conozco
a alguien que es ahora cuando cierra su casa con cerrojo. Pero no hay pasteles,
ni croquetas, ni chicharrones, ni pizzas cubanas, ni dulce guayaba, ni helados
de sabores.
En Miami, no solo hay de eso. Hay
amigos, familias prácticamente. Muchos conocidos. Se habla español. Todos
gritan igual que tú, oyen lo mismo que tú, y tienen los mismos intereses que
tú.
Pero en Sarasota, después de tres
años has conocido mucha gente. Muchas las has llegado a querer. Algunas crees
que las conoces desde hace muchísimo tiempo. Tienes familia. Las escuelas son
tranquilas. El tráfico es suave, se habla inglés.
¿Nos preguntamos a veces si pudiéramos traer a
todos nuestros amigos, familiares y tradiciones a Sarasota? ¿O si pudiéramos convertir
Miami en una Sarasota y mudar a nuestros amigos y familiares allá? Es imposible.
Cuando vas a Miami te encuentras con todo eso y tu cabeza te da vueltas… te
encuentras con la familia y vas al Palacio de los jugos. Te crees que estas en
la Habana capitalista y luego de tres días, tienes que regresar. Sarasota ahora
es demasiado tranquilo. Extrañas más que nunca tú gente, tus costumbres, tú
comida, tú idioma. Pero Sarasota es un lugar especial para ti.
¿Será que después de tres años tenga que ir
con destino Miami?
Bueno, si se deciden ya sabes que aqui tienes una casa y una familia esperandolos! Ah y muchas pachangas de esas con pastelitos, croquetas, pizzas cubanas y etcetera etcetera :))
ResponderEliminarEso es precisamente lo que gusta de Miami!!!!
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarBro, consejo sano. No te atrases aunque la realidad es que mientras vivas en la Florida siempre estarás atrasado. Tu puedes superarte y es la base para salir adelante siempre fuera de la Florida y sobre todo Miami. Y no solo lo digo yo por experiencia. Mira que interesante articulo
ResponderEliminarhttp://www.elnuevoherald.com/2011/12/13/1082671/los-jovenes-abandonan-el-sur-de.html