Desde muy pequeño, siempre me enseñaron que el agua no tiene sabor. Básicamente hablando, pués los que viajabamos dentro de la Isla, sabíamos las peculiaridades de las aguas de algunas provincias. Por ejemplo, los que tomaron agua en Santa Clara, saben que es un agua de muy poca calidad y que todos se quejaban que tenía sabor a tierra. Como esto, podrías encontrarte cosas como esta.
Pero ese problema no lo esperabamos acá. Además desde pequeño nos han enseñado que el agua es insabora. De hecho, cuando llegamos acá queríamos tomar agua de la pila, tal y como hemos hecho toda nuestra vida. Pero nos insistieron que no. Nos compraron dos cajas de agua...me reservo la marca, pero se acabó. Y se acabó sin previo aviso. Pues a tomar de la pila, que es lo mismo. ¡Uf! ¡Tiene un sabor raro! Sabe a ...cloro, y ...no sé...¿prefiero la de pomo? Creo que si.
Pero dentro de los pomos, hay sus diferencias. ¡De precio! ¡De sabor! De hecho con el tiempo, logras definir en que tienda la comprastes, cuál es el embace, si es cara o barata. ¿Tiene sabor entonces?
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