Cuando eres cubano, y un recién llegado, tienes un defecto colosal que llevas en la sangre...cualquier cosa se te antoja y cuando no, estas embullando a alguién. Como buen cubano consideras que todo lo que tienes y sabes es lo mejor y la opción mas acertada.
Yo, entre todos los millones de cubano no soy la excepción. Por eso recuerdo el día en que un buen amigo me enseño su nueva casa, acabada de comprar.
El "tur"fue increíble. Cada detalle de la casa era verdaderamente asombroso. Lo mejor era la comparación que en mi mente se hacía.
Luego sin mas hice la pregunta ¿Y en cuánto te salió? Un buen cubano jamás te contesta esto con cifras. Siempre es la misma pregunta "¿En cuánto crees que me salió?".
Estaba pagando 150 dólares mensuales menos que yo. Más espacio, un cuarto más, con garage, una sala inmensa, otra de estar o juego, un patio espectacular para fiestas o los niños jugar, un baño mas que yo...un barrio residencial. "¿Y qué esperas? ¡Cómprate una! Es facilísimo"
"¿Y qué tengo que hacer?" "Nada. Ir al Banco pedir el préstamo y encontar la casa. No tienes nada que perder y mucho que ganar. Imagínate...no tienes que mudar más nunca".
No tienes que mudar más nunca.No tienes que mudar más nunca.No tienes que mudar más nunca.
No tienes que mudar más nunca.No tienes que mudar más nunca.No tienes que mudar más nunca.
¿Se imaginan? No mudarse mas nunca, pagar menos, estar más cómodos. ¿Y qué necesitas? Nada, solo imaginación: un préstamo, un realtor, buscar y comprar. ¡Ya estabamos embullados!
No hay comentarios:
Publicar un comentario